Hablar de negocios, política y social, es explorar nuevas culturas, culturas únicas arraigadas por el tiempo sin constantes cambios, pero sí, acompañados de dinámicas innovadoras; impulsados siempre por los caos financieros, así como por la movilidad social. En este momento, la oportunidad de construir nuevos esquemas de vinculación empujados por la misma pandemia del COVID es un hecho que vemos en todas partes del mundo.
Lo más parecido de México, de Latinoamérica, a China, es precisamente esa movilidad sustancial de las cosas, el estar siempre en la parte exterior en el sentido de la coexistencia social; sin perder el sentido de identidad. Actualmente, el COVID nos identifica y nos obliga a colaborar juntos, descubrir avances científicos y desarrollar tecnologías sustentables.









